
La regularidad de sus formas y la belleza de sus colores han hecho, desde siempre, de cristales y minerales, elementos importantes en la observación de la naturaleza y objetos de coleccionismo. El interés por coleccionar minerales ha ido en aumento a lo largo de las últimas décadas; así lo indica el número creciente de miembros de las asociaciones de coleccionistas por todo el mundo que alcanzan varias centenas de miles de afiliados.
